Fichas de propiedad que se ven bien cuando las mandas por WhatsApp, en español e inglés, con los datos que pide el comprador de fuera.
Mandas fotos sueltas, el precio en un mensaje aparte y la ubicación en otro. El cliente pierde el hilo y tú repites la misma información diez veces al día. Cada propiedad puede tener su página, con su link, listo para mandar.
La propiedad sin página
Sin un link propio, cada envío es un collage de fotos y mensajes. Con página, mandas una liga y el cliente ve todo en orden.
El comprador de San Diego
Compra desde el otro lado y necesita saber de escrituras, fideicomiso y trámite. En inglés, escrito, no traducido con máquina.
El portal que te cobra el cliente
Los portales de anuncios te ponen junto a la competencia y te cobran por aparecer. Tu sitio es tuyo, y el que llega ahí ya te buscó a ti.
El inventario que envejece
Propiedades vendidas que siguen publicadas cuestan credibilidad. La página se actualiza en minutos, no se rehace.
En bienes raíces el que decide no es el que ve la propiedad. Es el que recibe el link por WhatsApp, lo abre en el trabajo y decide si vale la pena ir a verla el sábado.
Tus propiedades con página propia, fotos ordenadas y el link listo para mandar.
Conocer másPara el comprador del otro lado. Redactada, no traducida con máquina.
Conocer másTu ficha para el que busca agente en tu zona antes de escribirle a nadie.
Conocer másCatálogo, respuestas guardadas y tu link con código, para mandar lo mismo sin volver a escribirlo.
Conocer másPantallas de ejemplo con datos de muestra.
El mismo código en tu bio, en tu ficha y en la lona de la propiedad.
Lo que ve el que busca agente en tu zona.
Cuéntame cómo manejas tu inventario y te digo qué se puede ordenar.