Un consultorio dental en Zona Río con un logo genérico y un dominio que nunca se usó. Se hizo la marca primero y el sitio después, con un panel para que la doctora no dependa de nadie para cambiarlo.
Rendimiento en teléfono
Lighthouse sobre el dominio real, con emulación de teléfono, procesador frenado y red lenta.
SEO técnico
Con la ficha de datos que le dice a Google que es un consultorio dental, dónde está y cómo contactarlo.
La Dra. Joselyne Rodriguez tiene un consultorio de odontología integral en la Zona Río, recién remodelado. Cuando llegó el encargo tenía buenas opiniones en Doctoralia y Google, un Instagram activo y nada más: ni sitio, ni una marca con la que estuviera contenta.
Así que el orden fue al revés de lo normal. Primero la identidad, porque sin ella no había nada que poner arriba de la página. Después el sitio, construido alrededor del consultorio real.
Un logo que ella misma llamaba genérico
El sitio iba a ser lo primero que viera un paciente nuevo, y no tenía una marca que poner arriba. Antes de la página hubo que hacer la identidad.
Un dominio comprado y sin usar
Lo había comprado meses antes y seguía mostrando la página de estacionamiento del registrador. Quien lo escribía no encontraba nada.
El miedo al dentista es la objeción
Sus pacientes no comparan precios primero: se preguntan si les va a doler y si los van a tratar con paciencia. La página tenía que contestar eso antes que cualquier lista de tratamientos.
Cambiar sus propias fotos y precios
Un consultorio nuevo cambia de fotos, de casos y de precios. Depender de alguien para cada cambio es la razón por la que tantos sitios se quedan viejos.
Identidad nueva: un monograma con sus iniciales, dibujado a mano y llevado a vector, con la paleta de colores que ella eligió para su consultorio y patrones para el sitio y la papelería.
Un sitio diseñado desde cero alrededor de su consultorio, no de una plantilla: los muros verde salvia, sus fotos y su voz, en primera persona.
Antes y después con barra deslizable, para que el paciente vea el resultado en lugar de leer sobre él, y una sección de precios clara.
Un panel donde la doctora cambia textos, fotos, casos y precios desde el celular, con un botón para deshacer si algo no le gusta.
En español y en inglés, con los precios en dólares en la versión en inglés, para los pacientes que cruzan de Estados Unidos. Las dos versiones se editan desde el mismo panel.
Su dominio conectado, con la ficha de datos para Google y el sitio registrado en Google Search Console y en Bing.



Un sitio que el dueño no puede cambiar envejece el día que se entrega. Este lo cambia la doctora desde su celular, sin pedirle permiso a nadie.
El sitio queda con 100 de 100 en SEO técnico, 97 en accesibilidad y sin saltos de contenido al cargar. Ya está registrado en Google y en Bing; lo que falta es tiempo para que Google lo indexe y empiece a enseñarlo.
Y queda un pendiente honesto: en teléfono con red lenta, el contenido principal tarda un poco más de lo que Google pide. Está identificado. Cuando baje, esta página lo dirá.
Lighthouse 12, emulación de teléfono, sobre el dominio real · octubre 2026
Se puede empezar por una sola pantalla que conteste lo que siempre preguntan. Lo demás se agrega después. Así se ve para una clínica.