Quepedirseafácil.

Menú digital, pedidos de lejos o en el lugar, y tu restaurante bien puesto en Google. Sin equipo nuevo y sin comisiones de app.

Tu cliente ya trae el menú en la bolsa.

El QR ya está en tu mesa; el problema es que abre un PDF que nadie puede leer. Y el teléfono sigue sonando con pedidos que hay que dictar completos. Las piezas de abajo arreglan las dos cosas, por separado o juntas.

Lo que está pasando.

El PDF que nadie lee

Descargar, hacer zoom, girar el teléfono. El menú que cuesta trabajo abrir es el menú que no se antoja.

El que no llama, no pide

Hay clientes que no marcan: por pena, por el idioma o porque odian el teléfono. Hoy esos pedidos se los queda otro.

La libreta en la hora pico

Gritos a la cocina, cuentas a mano y mesas esperando a que alguien se acerque. La hora que más vendes es la que peor atiendes.

Las apps que cobran por ti

Las plataformas de reparto se quedan con hasta 30 de cada 100 pesos que vendes, y de paso con el cliente y sus datos. Tu propio canal cuesta lo mismo cada mes, vendas diez pedidos o quinientos.

El restaurante no necesita más publicidad para vender más. Necesita que el que ya está en la mesa, o ya te encontró en Google, pueda pedir sin ayuda.

Taquería de esquina con mesas de acero y bancos rojos en la banqueta

Así se ve.

Pantallas de ejemplo con datos de muestra.

El pedido que llega solo

Armado, sumado y con todas sus opciones, directo a tu WhatsApp.

Tu ficha llena

Lo que ve el que te busca en Google antes de decidirse.

Pruébalo tú, ahora.

Todo lo de arriba existe y se puede tocar. Datos de muestra, nada se guarda.

¿Tienes un restaurante, un food truck o un puesto?

La primera demo es en tu negocio, con tu menú. Sin costo.

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